Hay tres formas básicas de mantener un equipo: arreglarlo cuando se rompe (correctivo), revisarlo cada cierto tiempo aunque funcione (preventivo) o vigilar su estado y actuar cuando los datos avisan (predictivo). Ninguna es mejor en abstracto. Lo que cambia es el coste de cada una y lo que cuesta que ese equipo concreto se pare.

En las empresas de mantenimiento y servicios técnicos con las que trabajamos, el error más común no es elegir mal el tipo, sino aplicar el mismo a todo: correctivo para todo porque «siempre se ha hecho así», o preventivo mensual para equipos que no lo necesitan. Abajo explicamos cada tipo con sus variantes, cuánto se ahorra al pasar de uno a otro según estudios públicos y cómo repartirlos equipo por equipo.
- Qué es el mantenimiento y cómo se clasifica
- Mantenimiento correctivo
- Mantenimiento preventivo
- Mantenimiento predictivo
- Diferencias entre los tipos de mantenimiento
- Cuánto se ahorra al pasar de uno a otro
- Cómo elegir el mantenimiento para cada equipo
- Ejemplo de reparto en un edificio de oficinas
- Otras clasificaciones del mantenimiento
- Qué herramienta necesitas para combinar los tres
- Dudas habituales sobre correctivo, preventivo y predictivo
Qué es el mantenimiento y cómo se clasifica
Mantener es el conjunto de acciones que buscan que un equipo siga haciendo su función durante toda su vida útil. La norma UNE-EN 13306, que fija la terminología del mantenimiento en Europa, distingue entre el mantenimiento que se hace después de detectar un fallo y el que se hace antes, para reducir la probabilidad de que ocurra.
De esa división salen los tres tipos que se usan en la práctica. La diferencia está en qué dispara la intervención: la avería (correctivo), el calendario o el contador de uso (preventivo) o el estado real medido del equipo (predictivo). Hay otras clasificaciones, como el mantenimiento centrado en la fiabilidad o la distinción entre interno y externo, que tratamos más abajo.
Mantenimiento correctivo
Es la forma más básica: se interviene cuando el equipo falla o deja de funcionar bien. No necesita planificación previa, pero tampoco permite controlar cuándo llega la avería ni cuánto va a costar.
Correctivo planificado
Se detecta una anomalía menor con el equipo todavía en marcha y la reparación se programa para el momento que menos afecta: fin de turno, fin de semana o una parada prevista. Es correctivo porque se actúa después del fallo, pero con margen para preparar material y técnicos.
Correctivo no planificado o de urgencia
El fallo llega de golpe y para la actividad. Obliga a mover técnicos de inmediato, a conseguir piezas con prisa y, muchas veces, a pagar horas extra o desplazamientos urgentes. Es el mantenimiento con el coste por parada más alto, porque al coste de la reparación se suma lo que se deja de producir o de vender.
El balance de este tipo de mantenimiento queda así:
| Ventajas | Limitaciones |
|---|---|
| No requiere planificación ni inversión previa | Paradas imprevistas con coste alto |
| No necesita software ni sensores | Riesgo de averías en cadena que dañan otros componentes |
| Se aprovecha cada pieza hasta el final de su vida | Imposible organizar rutas o agendas de técnicos con antelación |
Tiene sentido en equipos secundarios, baratos o redundantes, cuya parada no afecta a la actividad principal: una luminaria, un pequeño electrodoméstico de oficina o una bomba con otra de reserva.
Mantenimiento preventivo
El preventivo se adelanta al fallo con revisiones y sustituciones programadas. El equipo se revisa aunque funcione bien, siguiendo las recomendaciones del fabricante, la experiencia o lo que exige la normativa. Según qué dispara cada revisión, hay dos variantes:
Preventivo por tiempo
Las revisiones se hacen en fechas fijas (mensual, trimestral, anual) sin importar cuánto se haya usado el equipo. Es el más fácil de planificar y el que encaja con las revisiones obligatorias, que suelen fijarse por periodos.
Preventivo por uso
La revisión se dispara al llegar a un umbral de funcionamiento: horas de trabajo, ciclos, kilómetros o unidades producidas. Es más ajustado que el de calendario, porque un equipo que trabaja poco no se revisa igual que uno a pleno rendimiento, pero exige registrar los contadores.
Las tareas más habituales de un preventivo son estas:
- Inspecciones visuales y comprobación de funcionamiento.
- Limpieza y lubricación.
- Ajustes, aprietes y calibraciones.
- Sustitución de piezas de desgaste (filtros, correas, juntas) antes de que fallen.
- Mediciones básicas: presiones, temperaturas, consumos.
Sus puntos fuertes y débiles:
| Ventajas | Limitaciones |
|---|---|
| Menos averías por sorpresa | Se cambian piezas que aún tenían vida útil |
| Agendas de técnicos fáciles de planificar | Coste mayor si se interviene más de lo necesario |
| Cumplimiento de revisiones obligatorias y más vida útil del equipo | No detecta fallos que aparecen entre dos revisiones |
Es la base de casi cualquier plan de mantenimiento y lo imprescindible en equipos con revisiones legales. Cómo montarlo paso a paso, con gamas y frecuencias, lo explicamos en cómo elaborar un plan de mantenimiento preventivo.
Mantenimiento predictivo
El predictivo interviene según el estado real del equipo y no según el calendario. Se miden variables que cambian antes de que llegue el fallo y se actúa cuando se salen de lo normal. La pieza se cambia cuando hace falta, ni antes ni después.
Técnicas de medición más usadas
Cada técnica detecta un tipo de problema y encaja en equipos distintos. Estas son las que más se ven en instalaciones y servicios técnicos:
| Técnica | Qué detecta | Dónde se usa |
|---|---|---|
| Análisis de vibraciones | Desequilibrios, desalineaciones, rodamientos gastados | Motores, bombas, ventiladores, compresores |
| Termografía | Puntos calientes por conexiones flojas o sobrecargas | Cuadros eléctricos, transformadores, paneles solares |
| Análisis de aceite | Partículas metálicas y degradación del lubricante | Reductoras, motores, equipos hidráulicos |
| Ultrasonidos | Fugas de aire o gas y descargas eléctricas | Aire comprimido, válvulas, aparamenta eléctrica |
| Consumo eléctrico | Equipos que trabajan forzados | Motores, enfriadoras, bombas |
Predictivo con rondas o con sensores
No todo el predictivo exige sensores conectados. Muchas empresas empiezan con rondas de medición periódicas: un técnico con una cámara termográfica o un medidor de vibraciones recoge lecturas en cada visita y las registra en el parte. Con el histórico se ven tendencias.
El siguiente paso es la monitorización continua: sensores que envían datos en tiempo real y alertas automáticas cuando una variable cambia. Es más caro, pero detecta problemas que aparecen entre dos rondas. Con suficiente histórico, los modelos de IA ayudan a afinar los umbrales.
El resumen del predictivo:
| Ventajas | Limitaciones |
|---|---|
| Se aprovecha la vida útil de cada pieza | Necesita equipos de medida, sensores o personal formado |
| Menos paradas imprevistas en equipos críticos | La inversión solo compensa en activos importantes |
| Intervenciones planificadas con antelación | Requiere histórico de datos para fijar umbrales fiables |
Encaja en equipos críticos, caros o de funcionamiento continuo, donde una parada cuesta mucho más que la medición.
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Diferencias entre los tipos de mantenimiento
Puestos uno al lado del otro, se ve que no compiten: cada uno tiene su terreno. Esta es la comparación que usamos para explicarlo a clientes:
| Aspecto | Correctivo | Preventivo | Predictivo |
|---|---|---|---|
| Qué dispara la intervención | La avería | El calendario o el contador de uso | Una medición fuera de lo normal |
| Aprovechamiento de la pieza | Total, hasta que rompe | Parcial, se cambia antes | Óptimo, cerca del límite seguro |
| Coste de una parada | Alto e imprevisible | Moderado y controlado | Bajo y planificado |
| Inversión inicial | Ninguna | Baja: plan y registro | Media o alta: medición y datos |
| Planificación de técnicos | Imposible | Sencilla | Con antelación, según alertas |
| Encaja en | Equipos baratos o redundantes | Equipos con revisiones obligatorias y la mayoría de instalaciones | Equipos críticos o caros |
Cuánto se ahorra al pasar de uno a otro
La referencia más citada es la guía de buenas prácticas de operación y mantenimiento del programa federal de gestión energética de Estados Unidos (FEMP), elaborada por el laboratorio PNNL. Sus cifras proceden de estudios recopilados en la propia guía:
- Un programa preventivo puede ahorrar entre un 12 % y un 18 % de media frente a uno basado solo en correctivo.
- Un programa predictivo que funcione bien puede ahorrar entre un 8 % y un 12 % adicional frente a uno solo preventivo.
- En instalaciones muy dependientes del correctivo, las oportunidades de ahorro pueden superar el 30 % o el 40 %.
Son medias de estudios en Estados Unidos y no deben tomarse como promesa. Lo que sí muestran es la dirección: cuanto más correctivo hay hoy, más margen de ahorro existe. Para saber el tuyo, compara el coste de las averías del último año con lo que costaría revisarlas antes.
Cómo elegir el mantenimiento para cada equipo
La decisión se toma equipo a equipo, no para toda la instalación. Es el orden que seguimos al montar un plan con una empresa:
- Haz un inventario de los equipos que mantienes, con ubicación, modelo y antigüedad.
- Valora la criticidad de cada uno: qué pasa si se para de golpe, en producción, seguridad y dinero.
- Marca los que tienen revisiones obligatorias por normativa: esos llevan preventivo sí o sí.
- Revisa el histórico de averías: los equipos que fallan a menudo piden más preventivo o predictivo.
- Calcula si la medición compensa: el predictivo solo tiene sentido si una parada cuesta claramente más que medir.
Con esas cinco respuestas, la mayoría de equipos se clasifican solos. Una matriz sencilla ayuda:
| Criticidad | Coste del equipo bajo | Coste del equipo alto |
|---|---|---|
| Baja (su parada no afecta a la actividad) | Correctivo | Preventivo básico |
| Media | Preventivo | Preventivo con alguna medición |
| Alta (su parada para la actividad o afecta a la seguridad) | Preventivo | Predictivo apoyado en preventivo |
Ejemplo de reparto en un edificio de oficinas
Para que se vea cómo conviven los tres, este es un reparto orientativo para la climatización y las instalaciones de un edificio de oficinas mantenido por una empresa de servicios técnicos:
| Equipo | Tipo de mantenimiento | Por qué |
|---|---|---|
| Enfriadora principal | Predictivo con vibraciones y consumos, sobre un preventivo base | Si se para en verano, el edificio entero se queda sin frío |
| Climatizadoras y fancoils | Preventivo por tiempo: filtros, limpieza y comprobaciones | Muchas unidades, coste bajo por unidad y revisiones periódicas obligatorias en instalaciones térmicas |
| Bombas de circulación con reserva | Correctivo planificado | Hay otra bomba que entra si una falla |
| Equipos de protección contra incendios | Preventivo según normativa | Revisiones obligatorias con periodicidad fijada |
| Cuadros eléctricos | Preventivo con termografía anual | Un punto caliente avisa antes de un incendio o un corte |
| Iluminación de zonas comunes | Correctivo | Barato, rápido de cambiar y sin impacto en la actividad |
El reparto que más vemos en empresas de asistencia técnica es parecido: correctivo para lo barato o redundante, preventivo para todo lo que tiene revisiones obligatorias y predictivo solo en los pocos equipos cuya parada cuesta de verdad.
Otras clasificaciones del mantenimiento
Además de los tres grandes tipos, hay enfoques y clasificaciones que aparecen a menudo y conviene distinguir:
Mantenimiento centrado en la fiabilidad (RCM)
Más que un tipo, es una metodología para decidir qué mantenimiento necesita cada equipo. Analiza sus funciones, cómo puede fallar, qué consecuencias tiene cada fallo y qué tarea lo evita mejor. El resultado suele ser una mezcla de correctivo, preventivo y predictivo justificada fallo a fallo. Se usa mucho en industria, aviación y energía.
Mantenimiento proactivo
Busca la causa raíz de las averías que se repiten para que no vuelvan: una mala instalación, un lubricante equivocado, una sobrecarga habitual. En lugar de reparar el mismo fallo cada mes, se corrige el origen.
Mantenimiento interno y externo
Esta clasificación atiende a quién lo hace. El interno lo realiza la plantilla propia; el externo, una empresa contratada. Lo habitual es un modelo mixto: el equipo propio cubre lo diario y las empresas externas las revisiones que exigen habilitación o equipos especiales.
Qué herramienta necesitas para combinar los tres
Gestionar los tres tipos a la vez con hojas de cálculo es posible con pocos equipos, pero se complica rápido. Hace falta un sistema que programe los preventivos, registre cada avería y guarde las lecturas para ver tendencias. Qué funciones mirar lo resumimos en cómo elegir un programa de mantenimiento preventivo.
Si además el mantenimiento lo hacen técnicos que se desplazan a casa del cliente, el programa tiene que incluir agenda, rutas y partes en el móvil, que son las características de un software de servicios de campo. Y en sectores con lecturas muy específicas, como el mantenimiento de instalaciones fotovoltaicas, suele hacer falta adaptar los partes.
Cuando ninguna herramienta estándar encaja con la forma de trabajar, cubrimos el hueco con un desarrollo propio integrado con lo que la empresa ya usa. Es nuestro servicio de software a medida.
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Revisamos cómo programas hoy el preventivo, cómo registras las averías y qué datos tienes, y te proponemos la herramienta que encaja con tu forma de trabajar.
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¿Qué tipo de mantenimiento es más barato?
A corto plazo, el correctivo, porque no exige ninguna inversión previa. A medio plazo suele ser el más caro: las paradas imprevistas, las reparaciones urgentes y los daños en cadena superan con facilidad lo que habría costado revisar a tiempo. La guía de buenas prácticas del FEMP estadounidense estima ahorros medios de entre un 12 % y un 18 % al pasar de solo correctivo a un programa preventivo.
¿Qué diferencia hay entre mantenimiento preventivo y predictivo?
Lo que dispara la intervención. El preventivo actúa por calendario o por contador de uso, aunque la pieza esté bien, así que a veces se cambian componentes con vida útil por delante. El predictivo mide el estado real del equipo (vibraciones, temperatura, consumo) y actúa solo cuando esos valores se salen de lo normal. Por eso aprovecha mejor cada pieza, pero exige equipos de medida y datos históricos.
¿Se puede hacer mantenimiento predictivo sin sensores?
Sí, de forma manual. Muchas empresas empiezan con rondas de medición: un técnico toma lecturas con una cámara termográfica o un medidor de vibraciones en cada visita y las registra en el parte digital. Con varios meses de histórico se ven tendencias y se fijan umbrales. Los sensores conectados llegan después, en los equipos donde detectar el problema entre dos rondas compensa la inversión.
¿Qué es el mantenimiento correctivo planificado?
Es la reparación de una anomalía que se detecta con el equipo todavía funcionando y que se programa para el mejor momento, como un fin de turno o una parada prevista. Sigue siendo correctivo porque se actúa después del fallo, pero permite preparar piezas y técnicos y evita la parada por sorpresa. Es la opción lógica en equipos con reserva o cuya avería no detiene la actividad.
¿Qué mantenimientos son obligatorios por ley?
Depende de la instalación. En España hay revisiones periódicas obligatorias en instalaciones térmicas, de protección contra incendios, ascensores, equipos a presión, instalaciones eléctricas de ciertos locales o gas, entre otras, cada una con su reglamento y su periodicidad. Esos equipos llevan siempre mantenimiento preventivo. Conviene inventariarlos y comprobar la normativa aplicable con una empresa habilitada o con el organismo de control.
Fuentes consultadas





